El término
español «
tuneo» es la modificación del rendimiento o la apariencia de un vehículo. Proviene del
inglés tunning (‘ajuste’).
Los automóviles siempre estuvieron sujetos a modificaciones posteriores a la compra. La edad de oro del tuneo en Estados Unidos fueron los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial.
El tuneo es sinónimo de personalización de un
vehículo motorizado a través de diferentes modificaciones de la mecánica para mayor rendimiento, y también aplicado popularmente a cambios exteriores de la carrocería e incluso interiores de la cabina aunque esto último en realidad no sería
tuning (tuneo) sino
customizing (personalización). Se identifica así a los automóviles personalizados y se pretende lograr una originalidad del vehículo, apartándose de su apariencia de serie y orientándolo al gusto propio. Es por la modificación de las características mecánicas y de la apariencia, no siempre homologada para circular legalmente, porque todo vehículo de motor modificado debe ser homologado legalmente para poder circular por las calles.